“Las terapias que recibo gratuitamente me devolvieron la esperanza de volver a caminar”

“Las terapias que recibo gratuitamente me devolvieron la esperanza de volver a caminar”

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maribel saenzDesde muy joven Maribel Sáenz, de 44 años, fue víctima de violencia física y emocional. Después de convivir 4 años junto a su esposo, éste le disparó ocasionando gran daño en su médula y obligándola a vivir en una silla de ruedas. Con el pasar de los años, sus problemas de salud empeoraron. Gracias a la intervención de la Junta de Beneficencia de Guayaquil, ahora recibe tratamiento y medicinas de forma gratuita en el Hospital Luis Vernaza y, sobre todo, la esperanza de volver a caminar.

Maribel aparentemente lo tenía todo. Era una joven feliz y llena de sueños. Nunca pensó que quien era su pareja, con quien convivió 4 años, iba a maltratarla. Un día, después de tanto abuso e infidelidades, ella decidió dejar a su esposo: alistó todas sus cosas y se dispuso a salir, cuando de repente sintió un impacto de bala.

Ya han pasado más de 24 años, pero lo recuerda como si fuera ayer. "Un día, el doctor entró a la habitación, pensando que estaba dormida. Él, les dijo a mis padres que no iba a volver a caminar. La bala había dañado mi médula y tenía que vivir en una silla de ruedas. Cuando escuche esto, le dije a mi mamá que así no quería vivir, ella me dijo que todos me apoyarían", dice.

Desde aquel día la vida de Maribel cambió drásticamente. La tragedia le causó varios problemas de salud: dolores muy fuertes en la columna, se ahoga al hablar, sufre de la presión y hace unos meses se fracturó el pie.

Maribel decidió buscar ayuda y se contactó con Canal Uno, quienes dieron a conocer su caso. Inmediatamente, la Junta de Beneficencia de Guayaquil la contactó y fue trasladada al Hospital Luis Vernaza, en donde fue chequeada por varios especialistas de forma gratuita.

"Los médicos del Hospital Luis Vernaza son muy buenos, he sido bendecida... No me ha costado nada, todo me lo han dado", comenta Maribel, quien actualmente recibe terapia con corriente y masajes en las piernas lo que le ha llevado a descubrir que aun tiene reflejos y sensibilidad. Los especialistas han asegurado que es una muy buena señal y que hay posibilidades de que vuelva a caminar.

"Tengo esa esperanza, esa ilusión, se que algún día estaré en pie si Dios me lo permite... Gracias a Dios, hoy en día tengo la ayuda inmensa de la Junta de Beneficencia de Guayaquil. Al Hospital Luis Vernaza, que Dios los ayude siempre, para que sigan ayudando a más personas", concluye.

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